Servicio de relleno de uñas de gel

Precio del servicio sin descuento 25 €

Promoción válida sólo hasta el 31 de diciembre de 2017

Precio del servicio con descuento incluido por sólo 20 €

El relleno perfecto de uñas de gel

El relleno de uñas de gel es la técnica que consiste principalmente en rellenar el hueco que ha quedado vacío entre el gel y la zona de la cutícula de la uña después de aproximadamente tres semanas de haber realizado el servicio de uñas. Con este servicio se consigue que las uñas se vean otra vez como recién tratadas. Lo que nunca se debe entender por relleno de uñas es quitar las uñas de gel completamente. Rellenar, como la palabra indica, consiste en rellenar la parte que está sin material.

 

Para un servicio de relleno de uñas de gel exitoso, recomendamos que sea la propia manicurista quien realizó el servicio inicial de uñas de gel, la que haga el tratamiento de relleno. Esto es muy importante ya que es ella la que conoce la uña, así como sus peculiaridades y la calidad del material con el que se ha realizado el servicio. Esto es muy importante porque no podemos hacernos responsables de la práctica que otro técnico haya ejercido sobre las uñas de nuestra cliente.

 

Antes de comenzar el relleno nuestra manicurista revisará el estado del servicio inicial de uñas; principalmente, la uña debe estar en buenas condiciones para el relleno. No debe tener un crecimiento superior a 3 milímetros de largo (unas 3 semanas), tampoco debe haber levantamiento del gel o encontrarse éste quebrado en la parte central de la uña, de ser ese el caso habría que retirar esa uña y construirla desde cero.

 

Borrar la línea de unión entre el gel y la uña natural

Una de las partes más difíciles y en la que se necesita de un conocimiento de alta profesionalidad en el relleno de uñas es el momento de hacer desaparecer la línea de unión entre la uña esculpida y la uña natural, lo cual generalmente se realiza utilizando una exhaustiva técnica de limando hasta que esta línea desaparece

 

Correcta preparación de la zona de uña natural.

Es necesario preparar la uña natural (nos referimos a la parte de uña natural que se encuentra descubierta en la zona de la cutícula), tal  y como se hace en la primera sesión en la que se realizan las uñas de gel. Esta zona natural hay que esterilizarla, exfoliarla suavemente con una lima especial de grano ligero  para suavizarla y desengrasarla, deshidratarla para que no haya ningún resto de humedad y terminar con la aplicación de un primer. De esta manera esa zona queda preparada para poder seguir trabajando el servicio de relleno. 

Preparar, limpiar y desengrasar minuciosamente la zona de la cutícula.

Con una lima de grano suave nuestra manicurista lima el área de cutícula para evitar que no haya levantamientos posteriores.

 

Una vez terminados estos importantes pasos, es cuando se procede a relleno de las uñas de gel.

No tengas miedo a realizarte cuantos rellenos de uñas sean necesarios.
Antiguamente se pensaba que como máximo podían hacerse un par de rellenos puesto que el gel se veía viejo. Esto sólo ocurre con acrílicos o geles demasiado antiguos. Los nuevos materiales en gel son más resistentes al tiempo y pueden admitir un sinfín de rellenos siempre que se hagan adecuadamente.